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CASA CUARTO Y MITAD

La primera cosa a decidir es cómo colocarse en una parcela con una fuerte pendiente, y que presenta unas vistas impresionantes.

Lo primero es apartarnos de las casas vecinas que nos tapan esas vistas. Lo segundo, es colocar una pieza clavada en el terreno. Una piedra hincada como se lleva haciendo toda la vida en Galicia. Un volúmen limpio, rotundo que ocupe poca superficie en planta, y por tanto con poco movimiento de tierras, y que se levante en el territorio, controlándolo y formando parte de él sin complejos.

Para adaptar la pieza a la pendiente la partimos en dos, desarrollando la casa en medias plantas, que genera una circulación en espiral en la vivienda, pasando de unas habitaciones a otras sin pasillo. Cada media planta es un espacio distinto. O de otra manera, cada mitad es un cuarto…

Por último, la pieza se gira levemente respecto a la parcela para buscar las vistas y el sur de la tarde, no el del mediodía que es muy agresivo. Se vuelca por tanto al sudoeste, con algunos huecos puntuales a las otras orientaciones.

Los vecinos verán una casa cerrada. Cuando entren, no esperarán ver lo que se van a encontrar…

Otro problema de la parcela es el acceso rodado. En una parcela con tanta pendiente, es difícil llevar los coches hasta abajo. Es preferible dejarlos cuanto antes, y luego poco a poco bajar a la casa, sin estrés y tomando un poco el aire, que para eso estamos en el campo…

Cabanas, A Coruña
2012
Privado
Susana Vázquez Rodríguez | Miguel Carballido Pensado | Fernando Martínez López | Inés García Dintén
Juan Pablo Feal Miragalle
XVII Premio COAG en la categoría de vivienda
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